Polonia: ¿cómo se convirtió en una potencia en educación?

Polonia: ¿cómo se convirtió en una potencia en educación? 12ntes

El sistema educativo polaco logró superar el flagelo de la guerra y ubicarse entre los más prestigiosos del mundo.

Polonia: ¿cómo se convirtió en una potencia en educación?

En los primeros lugares de las clasificaciones internacionales de educación, cerca de las potencias conocidas como Finlandia, Singapur y Corea del Sur, está un país que empezó a avanzar hace relativamente poco pero con una constancia y velocidad sorprendentes: Polonia. En la edición más reciente del informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) que en 2019 evaluó a 600.000 estudiantes de 15 años en 79 países o regiones, Polonia se ubicó entre los 10 mejores del mundo en los exámenes de lectura, matemáticas y ciencia. El éxito polaco llama la atención porque ocurre en un país que hace sólo unas décadas era mediocre en educación. Y que además tiene un pasado reciente de guerra, devastación y pobreza.

En 1999 Polonia realizó una importante reforma educativa. En solo un año, se implementó una currícula escolar más rigurosa, pero con menos temas para abordar. Las escuelas tuvieron más autonomía para escoger libros de texto entre centenares de opciones preaprobadas de didáctica y contenido. El nuevo programa ofrecía los objetivos fundamentales pero dejaba que la escuela se hiciera cargo de los detalles. Al mismo tiempo, el gobierno exigió que un 25% de los profesores volviera a la facultad para perfeccionar su propia formación.

Esto obligó a una gran inversión en los profesores, tanto su capacitación como en su remuneración, y también en evaluación que permitiera medir el desempeño al final de cada ciclo e identificar qué alumnos, escuelas o profesores requerían más ayuda del gobierno.

Otro asunto clave fue la incorporación de la educación en una agenda esencial y estratégica para que el país creciera y compitiera al mismo nivel de la fuerza laboral del resto de la Unión Europea. Sin mejoras en la educación, los polacos estarían relegados a los empleos inferiores no calificados y de muy baja remuneración. 

En educación, el país avanzó enormemente, pero no llegó al nivel de calidad e igualdad de referencias como Finlandia. Amanda Ripley es autora de “Los niños más inteligentes del mundo”. El libro es sobre los sistemas educativos más exitosos del planeta. En él marca algunas contradicciones acerca del sistema polaco: «La calidad de los colegios para la formación de profesores varía tremendamente. Los profesores que logran conseguir trabajo no ganan salarios suficientemente buenos. Hasta que no logre mejorar el rigor y resolver el problema de la calidad de la educación, Polonia jamás será Finlandia». Y agrega: «Aún así Polonia ha logrado un avance revolucionario y espectacular, demostrando que incluso los países que han sufrido adversidades pueden lograr una mejoría en su educación en cuestión de pocos años».

 

Fuente: BBC Mundo, por Paula Adamo Idoeta. 18 de diciembre de 2019

Si querés leer la nota completa, podés hacerlo aquí:  

www.bbc.com/mundo/noticias-50820044

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